Caminos que se cruzan en mi cabeza,
palabras que van y vienen,
recuerdos muy lejos o muy cerca,
y una idea que me detiene.
Al parar miro a mi alrededor,
contemplo el paisaje,
allí encuentro en mí el error,
el haberme escondido tras este follaje.
Esconderme, tal vez por temor,
o tal vez sin sentido,
temor de mostrarme como soy,
y no ser comprendido.
Comprensión aquella que se busca,
se encuentra y se la abraza,
que cuando en una vida se introduzca,
con toda tristeza arrasa.
Arrasa con la tristeza,
y se queda con la alegría,
pone cartas sobre la mesa,
y se convierte en compañía.
El error se diluye,
en la tranquilidad y su aroma,
la duda que de mi huye,
y una vida que se retoma..
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