Cierro el puño otra vez, más no para pelear… Es hoy que las palabras me han permitido expresar… En silencio mi lápiz comienza a trabajar… Las ideas se dibujan y desdibujan en mi mente una y otra vez sin darme tiempo para nada, ni siquiera un momento para disfrutarlas.
Recorriendo la vida, poco a poco se forja un camino y fijan metas, que al cumplirse darán lugar a nuevos desafíos y al cumplirlos, no quedará más que… otra vez comenzar.
Otra vez comenzar, sin estar seguro acerca de qué camino tomar…
Otra vez comenzar, cauteloso y preparado, ya nunca se sabe qué obstáculo puede aparecer.
Otra vez comenzar, sabiendo elegir la compañía. Es la mejor solución, para no sentirse solo en el camino, y sí firme al caminar.
Otra vez comenzar, sin mirar atrás, recordando sólo aquello que ya vimos pasar. Serán esos recuerdos eternas lecciones de vida que nos acompañarán en nuestro caminar.
Otra vez comenzar, dando todo hasta el final… La vida es cuesta arriba, y una vez en la cumbre, nadie puede bajarlo. Y si al subir, por alguna razón ha de caer, no queda más que…
OTRA VEZ COMENZAR…