Podrá nublarse el sol eternamente,
podrá secarse en un instante el mar,
podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal.
Todo sucederá. Podrá la muerte
cubrirme en su fúnebre crespón,
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.
Los suspiros son aire, y al aire se van,
las lágrimas son agua y se van al mar,
más dime tú si sabes,
cuando se olvida,¿el amor a dónde va?
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